Llevo días con algo en la cabeza y, si no te la cuento, reviento.

El otro día, en operación triunfo y en prime time, una de las concursantes cantó una canción titulada “Me conformo”. Sí, me declaro fan de este programa, y no es nuevo. Soy de las que piensan que la música debe estar más en la tele y en nuestras vidas por todo lo bueno que nos aporta. Pero volviendo al tema que nos concierne voy a contarte mi reflexión surgida de esto…

 

me conformo

Imagen de Shutterstock

 

¿Me conformo?

En mi caso, la respuesta es negativa. Me declaro totalmente inconformista, y le voy a hacer la guerra a conformarme y todo lo que ello conlleva.

No se si te pasará igual, pero cuando llegan estas fechas y escucho “me conformo con seguir como estoy el año que viene”, me dan ganas de darle un tirón de orejas.

Ayer estuve realizando unas gestiones en seguridad social y cuando me despedí del funcionario, nos deseamos mutuamente unas felices fiestas y nuestros mejores deseos para 2018. Él decía que firmaba por quedarse tal y cómo está, y yo le dije “el próximo año, más y mejor”.

O cuando hablas con alguna amiga embarazada. Si preguntas qué es lo que quiere que sea el bebé, te dice “me conformo con que venga bien”. Sí, todos queremos que el bebé nazca sano y fuerte, pero seguro que se tiene alguna preferencia, si no, esperaría hasta el día del nacimiento para saberlo.

 

Cansada del “me conformo”.

Es que estoy cansada de que nos conformemos…

Nos recortan derechos fundamentales, y nos quedamos parados.

Así, tan pichi, mientras podamos ver a la selección de fútbol jugar en el mundial. No nos importa que recorten la sanidad. Que nos claven en la factura de la luz. O que perdamos algunos de los derechos laborales que se consiguieron gracias los inconformistas de nuestros abuelos.

Pero seguro que si tocan el fútbol, la liamos parda. Porque claro, es algo que nos da de comer y por ello se nos va la vida. ¿Verdad? (Ironía modo off).

A lo que iba y cambiando de tema, que me enciendo y si no, no acabarías de leer este artículo hasta año nuevo…

 

Si me hubiera conformado…

Para que lo veas más claro, si me hubiera conformado, no estaría donde estoy aquí y ahora. Ni habría estudiado las carreras que estudié. No tendría experiencia en departamentos de recursos humanos desde hace 14 años ni más de 6 años en la gestión de negocios.

Obviamente no tendría esta web con más de 4 años de vida. Y mucho menos, ni se me pasaría por la cabeza ofrecer servicios y cursos para otras emprendedoras que quieren recuperar la autoestima y la seguridad en si mismas.

Y déjame que te cuente qué fue lo que hizo que no me conformase

Cuando terminé selectividad, puse varias opciones en las inscripciones y la carrera en la que me dieron plaza fue geografía. No se qué me pasó, pero la puse justo delante de sociología.

Y no se tú, pero yo no me veía como geógrafa.

Fue entonces, antes de formalizar la plaza, cuando decidí que no, no me conformaría. Removí cielo y tierra para mover todo mi expediente, solicitar la plaza y acceder a la carrera que quería estudiar. A todo esto, hice la selectividad en septiembre y todos los tramites tardaron alrededor de un mes, y el curso ya había empezado.

Eso sí, conseguí empezar las clases, en noviembre, pero lo conseguí.

Y así, con todo lo que me he propuesto a lo largo del tiempo.

 

¿Por qué no debes conformarte?

Porque no hay que conformarse.

Hay que seguir creciendo.

Seguir luchando.

Buscando la mejor forma de alcanzar nuestros sueños.

Lograr lo que nos proponemos.

Quedarte de brazos cruzados, esperando que las cosas se solucionen por arte de magia, es, cuanto menos, lo peor que vas a hacer con tu vida.

Y no esperes a hacer las cosas cuando te toque la lotería de navidad, la probabilidad de que te toque es de 1 entre millones. (Por cierto, si has comprado algún décimo, espero que el 22 te toque cómo mínimo lo que has jugado).

 

O te mueves, o caducas.

Si quieres cambiar de trabajo, ser tu propia jefa o simplemente, realizarte profesionalmente haciendo aquello que amas, tienes que mover el culo. Si te quedas quieta, no lograrás nada en absoluto.

Y es que como decía una canción que me encantaba de Belen Arjona, o te mueves, o caducas.

Y es que si no empiezas a tomarte tu proyecto en serio, tus ideas caducarán.

Aparecerá otra persona con una idea similar. Con un negocio parecido. Que triunfará. Y te arrepentirás.

Tu verás si decides conformarte, siguiendo tal y cómo estás ahora, o quieres un 2018 lleno de éxito. Porque si de algo estoy segura, es que el éxito es el resultado del ensayo y error. Y para lograr la cima, hay que moverse. Y trabajar.

No te preocupes. Si tras lanzarte, fallas, puedes hacer cualquier otra cosa. Cómo dice el refrán, si te caes, te levantas. Te sacudes el polvo y sacas tu mejor sonrisa. Y aprende. Porque podemos aprender de los errores y convertirlos en aciertos.

Tienes que sacar tu valentía, tu inconformismo y tu positividad. Confía en ti. Tú puedes. - piopialo

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Para mi, 2018 va a ser un año genial. No me pienso conformar. No lo haré. Mi lema para 2018 es “quiero, puedo y me lo merezco”. Y, estoy segura que lograré todo lo que me proponga. Todo lo que quiero. Porque sí. Me lo merezco y punto. Y tú también.