Emprende para conciliar

Desde hace un tiempo, bastante diría yo, resonaba en mi cabeza el mantra «emprende para conciliar«. Es lo que hizo que finalmente tomará acción y me moviese. Dejase mi empresa y decidiese dedicarle todo mi tiempo a emprender, y así, poder conciliar con la crianza de mi pequeña de casi 11 meses.

Pero esto no siempre fue así.

emprende para conciliar

Mi experiencia previa en el mundo de los negocios.

Durante años, tenía jornadas interminables. Trabajaba a destajo. 24/7. No tenía vacaciones. Dejé de tener una vida, y vivía para trabajar.

No me podía quejar.

Durante muchísimo tiempo llevé íntegramente el departamento de RRHH y la gestión de la empresa.

A los ojos de los demás, era afortunada.

Trabajaba de lo mío desde antes casi de haber terminado mis estudios universitarios (soy licenciada en sociología y ciencias del trabajo). Y bueno, que trabajase 24/7 no importaba, porque, al fin y al cabo la empresa era mía.

Esto… ¿Había triunfado como empresaria?

Durante ese tiempo, fui mujer orquesta.

Me encargué de muchas áreas dentro de mi ámbito, desde la selección a prevención. Sin olvidar las tareas aburridas y repetitivas, esas que hacemos todos los meses los de rrhh y que nadie ve, pero hacen que todo salga adelante

También toqué otras áreas que fueron maravillosas, esas que muy pocos ven, y la mayoría en la facultad. Fue poder implantar el plan de formación, el de igualdad, el de conciliación, el de calidad y, el de acoso laboral entre otros.

Y me reunía. Con proveedores, clientes, y trabajadores. Acudía a hacer networking con los demás empresarios del sector.

Hacía supervisiones del servicio.

Me ponían la cara colorada.

Y también, se la ponía yo a otras personas.

Y llegaba a casa quemadísima, y lo pagaba con quien menos se lo merecía, la mayoría de las veces, mi madre.

¿Qué tiene que ver esto conmigo y con mi mantra «emprende para conciliar»?

Te cuento todo esto por varias razones.

La primera es que aun así, sé trabajar bajo presión.

La segunda, que la experiencia que tengo en negocios, muy pocas la tienen con mi edad.

Y tercero, me creí su discurso.

Me movía en un mundo de hombres. Me reunía con ellos (el 95% de los empresarios del sector son hombres, cuando el mismo porcentaje de personal operario eran mujeres), y aun así, apenas tenía visibilidad.

¿Por qué?

Por el sistema empresarial que ha habido siempre, en el que si eres mujer y estás en lo alto de tu carrera, tienes que renunciar a todo.

De hecho, me lo creí tanto que estaba convencidísima que no quería tener hijos (unido a que no me gustaban los niños que no pertenecen a mi círculo más cercano). Sobre todo por una cuestión: si los tuviese ¿qué haría con ellos?

Y de esto, tiene la culpa en gran medida el patriarcado y todas las cargas que se le echan a la mujer y de las que los hombres aun tienen mucho que aprender. Porque la mayoría de las mujeres retrasan su maternidad o deciden no ser madres tras una mal entendida igualdad en el mundo laboral.

Mi chip cambio: de empresaria a emprendedora.

De hecho, aun recuerdo una conversación que tuve con una colaboradora hace unos años.

Se me grabó a fuego.

Ella era la CEO de su empresa. Había tenido a su hijo unas semanas antes (justo acababa de terminar la cuarentena), y ya estaba trabajando. En su horario habitual. De sol a sol. La pregunté que porque no buscaba otra opción y me dijo que era la única forma de mantener su negocio.

Ahí mi cabeza explotó. Y decidí que, si algún día cambiaba de opinión y decidía tener hijos, no haría lo mismo.

No quería ver pasar mi vida dentro de esas 4 paredes que tanta ansiedad me generaba y perderme toda mi vida, incluida la posibilidad de que si los tenía, no poder ver a mis futuros hijos crecer.

Y fue cuando se me metió en la cabeza ese mantra, emprende para conciliar, en el que poder trabajar en mi pasión para que el día de mañana, vivir como quería y si la llamada del reloj biológico tocaba mi puerta, cuando tuviese descendencia, no perderme nada.

Emprende para conciliar…

Porque los planes de conciliación en las empresas son muy bonitos, pero,si tienes que estar de sol a sol dándolo todo, a la hora de la verdad, no sirven de nada. Que si, la seguridad de tener tu trabajo al lado de casa o poder irte corriendo a buscar al peque al cole es un plus, pero, ¿de verdad te crees que eso es conciliar?

Además, cuando decides emprender, tienes que saber como funciona un negocio. Cómo tratar con todos. Y no es sencillo.

Tener un negocio propio, no es fácil.

Ya no sólo es vender un producto y servicio de calidad, es ese trato de calidad que hará fidelizar a estos clientes y, por lo que te llamarán.

Por eso, si ves por ahí a alguien que te vende la moto y te dice que emprender es fácil, que tiene la solución mágica para ello, y que ganarás una pasta sin apenas esfuerzo, huye. Porque miente como un bellaco.

Tienes que esforzarte. Y debes saber tres cosas más.

3 cosas que debes saber si o si sobre tener un negocio si eres de las que emprende para conciliar.

La primera es que quizás, no te va a ir bien al principio. Si no te conoce ni tu vecino, si no saben qué haces ni cómo puedes ayudar, no vas a generar ingresos, pero tranquila, es cuestión de trazar un plan de acción, aumentar tu visibilidad y tener paciencia, recuerda, Roma no se construyó en un día.

La segunda, que los ciclos económicos influyen mucho. No es lo mismo que esté en crecimiento la economía que en recesión. Por ello, te animo a que si gastas más de lo que generas, sea en formación y mejoras en tu negocio, ya que si sólo inviertes en cosas que no tienen nada que ver, cuando llegan las vacas flacas, tendrás un problema.

Y la tercera, si tienes niños, tienes que hacerlo bien, echarle dosis de paciencia, y mientras no haya otras opciones (colegios, guarderías o abuelos como ha sucedido con la crisis del coronavirus) adaptar tus horarios a los de ellos para que puedas decir que eres de esas madres que emprende para conciliar.

Por ello, trabaja duro, sé constante e invierte en tu negocio. Ahorra y no despilfarres en cosas que no van a generarte más beneficios. Es mejor que inviertas en formación, eso si, siempre con cabeza y que te haga crecer. Y por favor, no te vayas a ir al típico curso que te cuesta 10.000€ y te promete el oro y el moro para que hagas lo mismo qué esa persona vendiéndosela a dos más y piensa dos veces antes de invertir en un objeto caro e inútil.

Y tú, ¿eres de las que vive para trabajar o emprende para conciliar?

¡Cuéntamelo en los comentarios!

Emprender y conciliar: 5 razones por las que es la mejor solución para ti

Lo sé, tienes dudas. Y no sabes cómo afrontarlo. En tu cabeza resuena cada vez con más fuerza algo, pero las dudas, la falta de apoyo y, toda esta situación de incertidumbre hace que eso de «emprender y conciliar» lo veas cómo algo inalcanzable.

Llevas tiempo dando vueltas a emprender tu negocio online, pero, a la hora de la verdad, te entran los miedos, te quedas petrificada y decides seguir haciendo malabares entre tu vida profesional y personal, que con el confinamiento se ha desbordado.

Tienes claro que quieres conciliar al 100%, lo máximo posible. No perderte nada del crecimiento de tu bebé.

Sientes que los horarios interminables de tu trabajo te desbordan, sobre todo ahora que sabes que una personita depende de ti, y, si sigues en ese circulo no podrás dedicarle ni siquiera una hora de calidad, ya que no quieres llegar agotada a casa del trabajo, dedicarle un ratito y enviarle a dormir.

Te preguntas, ¿dónde queda eso de la conciliación? ¿Qué puedo hacer para pasar más tiempo con mi peque, sin tener que renunciar a mi carrera profesional?

Y justo vuelve la idea de emprender a tu cabeza. Pero no sabes muy bien ni cómo hacerlo, ni si merecerá la pena.

Aun así, te atrae la idea de ser tu propia jefa. De marcar tus propios horarios. De pasar más tiempo con tu bebé. Y, entonces, buscas más información. Necesitas tener una razón más que avale todo lo que sientes, todo lo que piensas, lo que necesitas.

Emprender y conciliar, 5 razones

5 razones para emprender y conciliar

Tus prioridades han cambiado

Y todo lo que creías entorno a tu actividad laboral, también. Ahora, tu prioridad es tu peque, y te es indiferente lo que digan los demás. Todo ha pasado a un segundo plano, y lo que importa es el bienestar de tu bebé, y si para ello tienes que cambiar el rumbo de tu vida profesional, lo vas a hacer.

Crianza respetuosa

No quieres repetir los mismos patrones familiares y, para ello, en tu interior resuena la crianza respetuosa. Y el dilema se vuelve palpable cuando piensas que, si sigues en tu trabajo por cuenta ajena, quizás las fustraciones que no se solucionen en la oficina acabes pagándolas con tu peque, que es quien menos lo merece.

Por ello, cuando piensas en emprender y conciliar desde casa aunque sea complicado, será más agradecido que cargar con los marrones de los demás y podrás así criar como realmente quieres.

Tiempo de calidad con tus hijos

Esta es la mayor razón de todas. ¿Jornadas interminables? ¿Entras en la oficina cuando sale el sol y vuelves cuando el sol se pone? ¿Te vas de casa cuando duermen y vuelves cuando toca acostarles?

Eso no es pasar tiempo con tus hijos. De hecho, es todo menos eso. Si decides emprender y conciliar, al menos, podrás pasar tiempo con ellos.

Si vives para trabajar, que sea en tu propio negocio.

Dedicarte a lo que te apasiona

Y lo que te apasiona, puede que no tenga nada que ver con lo que has estado haciendo profesionalmente toda tu vida.

Recuerdo cuando tocó hacer la matricula de la universidad, tras la selectividad. Cómo tenían prioridad aquellos estudios superiores que tenían una mayor salida laboral o una mayor retribución, que aquello que tenía que ver con la vocación.

Y he visto cómo la vocación y el talento de muchos amigos se iba literalmente por el retrete.

Personas que aman otras áreas, que cada vez que hablan de esos temas se les ilumina los ojos, la cara, pero que profesionalmente, no tenían salida. Y mientras, en su día a día se dedican a algo que, ni les gusta, ni les motiva, sólo les ayuda a pagar facturas.

Así que si estás harta de girar en esa rueda, y, quieres hacer aquello que realmente te gusta, emprender y conciliar es la mejor solución.

Libertad horaria y financiera

¿Quién te ha dicho que no puedas tener libertad horaria y financiera al emprender y conciliar desde casa?

Es que quizás, tu trabajo habitual esté mal remunerado. Y, sinceramente, hacer algo que odias para cobrar un salario que ronde el SMI a cambio de jornadas interminables, no ver a tus hijos y acabar el día de mala leche, no compensa.

Si decides emprender y conciliar, lleva por delante dos cosas: la primera es que los horarios los pones tú, y si tienes hijos muy pequeños, es posible que al principio no puedas dedicarle más que un par de horas diarias.

La segunda viene de la mano de esta, ya que al principio, si no puedes dedicarle más de media jornada a tu negocio, quizás no vas a ganar más de lo que ganas por cuenta ajena. Incluso, habrá un tiempo en el que tirarás de tus ahorros personales. Poco a poco, cuando tu negocio se estabilice, verás las ganancias. Y aquí, el límite de lo que cobres lo vas a poner tu, no el dueño de una multinacional.

Eso si, recuerda que los impuestos que pagues, es lo que corresponde por los servicios que ofreces, y a más servicios, más se recauda para hacienda, y, sinceramente, eso es señal de que tu negocio va viento en popa.

¿Aun no tienes claro si emprender y conciliar es para ti?

Si aun sigues dudando, tras conocer estas 5 razones, te diré algo que he aprendido en el último año

El tiempo que pases con tus hijos ahora, que son pequeños, nunca volverá. Por ello, dedícales todo lo que necesiten, y ahora, en sus primeros años, es cuando más te necesitan.

Si te ronda la idea de emprender, hazlo.

Infórmate, pregunta y recuerda que puedes comenzar con ello poco a poco para que, cuando tengas todo claro, lanzarte.

Pero no dejes pasar la oportunidad de ver crecer a tus hijos por seguir un estilo de vida que, como has visto, ya no casa contigo.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Encuentras alguna razón más?

Crisis Existencial: ¿qué es y cómo superarla?

En el artículo de hoy comienzo fuerte. No me voy a andar con rodeos y te voy a contar algo que, es muy personal, y, a mis ojos, creo que te mereces saber. En los últimos tiempos he tenido una crisis existencial, qué, con la crisis del coronavirus fue a más, hasta que dije basta.

Siendo sincera conmigo misma, es algo que esperaba, ya que en el último año han pasado varios eventos y muy importantes en mi vida, y obviamente, la sacudida emocional se tenía que dar.

crisis existencial

¿Qué es una crisis existencial?

Según este artículo, y copio textualmente, la crisis existencial es un concepto que deriva del existencialismo. Es un periodo en la vida de una persona caracterizado por profundos cuestionamientos acerca de las razones que motivan y rigen los actos, decisiones y creencias que constituyen su existencia.

En el artículo en cuestión podrás saber más en detalle las etapas en las que se divide, pero mejor te voy a contar un poquito más sobre lo que para mi forma de ver las cosas es.

Una crisis existencial es, como bien dice el artículo, una etapa por la que muchas personas (algunas no), pasan a lo largo de su vida, y, hace que se replanteen su vida, de arriba a abajo, en cualquiera de sus áreas (laboral, profesional, sentimental, etc.) y hace que los cimientos de toda su existencia se tambaleen.

¿Qué la puede provocar?

Puede darse este tipo de planteamiento por varias razones, te detallo las más comunes:

  • Una crisis económica que le afecte directamente a la persona en cuestión, como la crisis que hubo en 2008, o la crisis causada por la pandemia mundial que estamos viviendo.
  • Un cambio brusco en la vida de una persona, como puede ser un despido, una separación, la llegada de un hijo, una enfermedad o la partida repentina de un familiar o amigo.
  • O simplemente, un replanteamiento integral de todo lo que se ha hecho a lo largo de la vida.

¿Cómo saber si lo que estás pasando es una crisis existencial?

A veces, se puede confundir con otro tipo de situaciones, por ejemplo puedes tener una crisis de fe (plantearte si tus creencias -religiosas o no- tienen aun vigencia en tu vida), ansiedad o estrés (ya sea derivado de tu situación laboral/familiar actual). Por lo que si tienes dudas, te recomiendo que te pongas en manos de un profesional de la salud (ya sea tu doctor de cabecera o un profesional de la salud mental) ya que ellos podrán darte una ayuda más especializada.

No obstante, tienes una crisis existencial cuando entre otras cosas:

  • Sientes que la vida que has vivido hasta ahora ya no va contigo.
  • Tu escala de valores ha cambiado totalmente.
  • Ya no sientes pasión por lo que haces.
  • Haces un balance sobre tu vida personal/profesional y no te reconoces.

Además, se te pasan las siguientes preguntas por la cabeza;

  • Cómo has llegado hasta este punto.
  • Si quieres seguir en la misma situación o cambiarlo.
  • Qué camino quieres seguir a partir de ahora.

Y por supuesto, tras todo ello, te ves envuelta en dudas sobre qué hacer, cómo hacerlo a partir de ahora y si de verdad merecerá la pena.

¿Por qué me ha pasado?

Independientemente de mi carácter optimista y estar especializada en positividad, en el último año se han dado múltiples cambios y muy grandes en mi vida, motivados en parte por decisiones que tomé muy meditadas y, también me han afectado eventos que no se pueden controlar, han hecho que me llegue a plantear todo.

El embarazo y el nacimiento de mi hija, la primera pérdida repentina de un familiar a quien quiero mucho y echo muchísimo de menos, y decidir dejar la empresa y vender mi parte del negocio offline para quedarme en casa conciliando al 100% mi faceta como madre y emprendedora, apostando por mi negocio online han sido los hechos que han puesto no sólo mi vida, sino mi escala de valores y forma de ver las cosas patas arriba.

Quiero que sepas que, aunque la mayor parte de estos eventos han sido decisiones tomadas por mi, no dejan de ser cambios que me han llevado a esta crisis existencial, a replantearme todo, sobre todo a nivel profesional.

¿Qué puedes hacer para superarla?

Puedes utilizar multitud de técnicas para salir adelante en una situación tan excepcional como es esta, pero antes de probar nada, tal y cómo te he comentado más arriba, si tienes dudas lo mejor es que acudas a un especialista, ya que te ayudará a buscar la solución para aquello que estás padeciendo.

Aun así, te voy a contar algunos de los trucos que me han ayudado a mi.

5 tips que he probado para salir de mi crisis existencial

Escribir

Dicen que escribir cura el alma y para mi es una de las mejores curas.

Tomar una hoja en blanco y un boli, escribir, dejar que tus dedos fluyan y contar historias, escribir sobre tu día a día o tus pensamientos es una forma muy sencilla para poner en orden tus ideas y pensamientos. Por ello, no dejes nunca de escribir.

Visualizar

Respirar, relajarme y practicar la visualización me ayudó mucho a mantener mi mente positiva en momentos clave y, por supuesto, para superar esta crisis existencial.

Cargar las pilas

Este tip es un clásico de los clásicos de los artículos de este blog.

Para cargar las pilas suelo ponerme a bailar, mi música preferida, cantar o perderme paseando por un lugar tranquilo (aunque esto último ha sido imposible con el confinamiento). Si quieres saber más sobre cargar pilas, te recomiendo este artículo que escribí hace tiempo.

Además, aquí te dejo mi lista de spotify – carga tus pilas, para que conozcas aquellas canciones que me dan la vid.

Meditar

Hacer una meditación corta (de un minuto) me ayuda a tomar perspectiva, y a relajar la mente cuando más lo necesito.

Agradecer

Otro clásico de los artículos de blog es dar las gracias, he escrito infinidad de de ellos en los que te recomendaba hacerlo a diario y en otros, te contaba las bondades que tiene para ti ser agradecido con todo lo que te sucede. Porque hacerlo, te ayudará a ver que aun en la tempestad, hay espacio para cosas buenas en tu vida.

Para terminar te quiero comentar que estos son algunos de los trucos que hemos trabajado en el grupo de telegram reto mente positiva durante la primera semana de mayo. El grupo sigue abierto para que te puedas unir. A partir de la próxima semana enviaré más contenido para que sigamos trabajando en mantener nuestra mente positiva en estos momentos. Puedes unirte aquí:

Y tú, ¿has pasado por una situación similar? ¿Cómo lo has solventado? Deja tu comentario y cuéntanos.

Conciliación 100% real: ¿es posible?

Desde hace meses, me ronda en la cabeza una pregunta: ¿Existe la conciliación 100% real?

Para ser exacta, me lo llevo preguntando más de siete meses. Los mismos que ha cumplido mi peque en febrero.

Y aunque yo lo estoy haciendo, tengo una teoría. Esta la he refutado tras los resultados que obtuve en la encuesta que hice hace unos días en los stories de la cuenta de instagram.

Encuesta conciliación eldenikapositivismo

En los resultados obtenidos se puede ver claramente lo siguiente.

La mayor parte de las seguidoras de la cuenta de instagram que dedico exclusivamente a esta web cree que no se puede conciliar al 100% sin tener que sacrificar su carrera profesional.

Y como conozco a mi público (algunas personalmente y otras sólo por redes), puedo haceros incluso un análisis más profundo de los datos.

Por lo que os puedo confirmar que la mayoría que indicó que no se puede, trabaja por cuenta ajena. Las que votaron si, todas, tienen un proyecto online que compatibilizan con la crianza de sus peques.

¿Es una creencia generalizada esto sobre la conciliación?

Si.

Os confirmo que antes de tener hijos, cuando escribí el artículo «no soy madre por…» también creía que la conciliación era misión imposible. Y eso que llevo emprendiendo desde hace muchos años. Instauré en mi negocio offline un plan de conciliación y de igualdad. Incluso el año pasado mi hermana se llevaba a mi sobrino a la oficina (al que le pusimos un espacio). Hice todo por intentar una conciliación real, pero, sentía que me quedaba corta.

Por eso, desde hace tiempo me empeñe en sacar adelante este proyecto compatibilizándolo con mi otro negocio.

Y por ese mismo motivo, cuando nació mi peque, decidí que no volvería a mi trabajo offline (pero todo eso os lo contaré en la próxima entrada).

¿Por qué la gente cree que es imposible la conciliación?

Aunque seamos la generación mejor preparada, llevamos bastante tiempo viviendo una vida basada en las prisas, los horarios, las jornadas interminables y la sobreestimulación (si no hacemos mil millones de cosas con la excusa de «desconectar» nos agobiamos).

Yo misma lo he hecho.

He trabajado jornadas imposibles con la excusa de que era mi negocio. En pleno verano, salía de mi casa a las 9 y volvía a las 22h. Y cuando no era verano, también.

Vale, que por un pico de trabajo te quedes más varios días (aun recuerdo cuando en 2014 cogimos un cliente a nivel nacional en el que en apenas una semana tuve que contratar de golpe a un montón de personas y estuve dando altas en seguridad social hasta las 3 de la mañana el día previo), pero hacerlo de forma generalizada, como que no.

Y por desgracia, en este país está mal visto irte antes que el jefe.

¿Teletrabajar sirve para conciliar?

Pues bien, esto lo he debatido durante mucho tiempo con mi padre, con quién he trabajado a lo largo de estos 16 años en la empresa famililar.

Y déjame que te cuente una cosa.

Llevo haciendo y discutiendo sobre eso del teletrabajo mucho tiempo.

Tanto, que da para varios capítulos de una telenovela.

Pese a que en la oficina tenemos una ERP con la que se puede trabajar desde casa, en cualquier parte del mundo. A pesar de llevarme el portátil de vacaciones. Y de pasarme las últimas 5 semanas de mi embarazo trabajando desde casa, seguía emperrado hace un par de meses en que no era posible eso de trabajar sin ir a la oficina.

Demostré que se podía hacer, incluso con un bebé.

Pero decía que no se podía teletrabajar.

Le voy a dar la razón sólo en una cosa: cuando das servicios a otras empresas y personas, ese trabajo que realiza el operario no se puede teletrabajar. Pero el de oficina, ya te digo yo que si. Demostradísimo lo tengo, si no, ¿por qué la última vez que estuve tratándome por episodios de ansiedad laboral causadas por la carga de trabajo la psicóloga me obligó a desconectar en vacaciones?

Pues este entre otros muchos motivos, fue lo que hizo que me decantase por ser mamá a tiempo completo y conciliarlo con mi proyecto online.

Y mira, tan mal no me va, estoy relanzando todo ahora, tengo una bebé preciosa y seguimos con lactancia materna desde hace 7 meses y dos semanas.

Tips para una conciliación real trabajando desde casa

Estos consejos que te voy a dar para sobrevivir a trabajar desde casa (ya sea en tu proyecto o para otros) y conciliar, te los doy porque es algo que llevo haciendo desde que nació mi hija en julio del verano pasado. Mi baja de maternidad acabó el 14/11/19, por lo tanto desde mediados de noviembre a día de hoy, llevo un tiempo más que suficiente implementándolos.

Simplifica

Simplificar no significa hacer menos, sino reducir el número de tareas a realizar y contar con herramientas para hacernos la vida más fácil. Y sí, al principio es un jaleo y puede chocarte pero después, es más sencillo todo.

En mi caso, mi vida es más sencilla desde que tenemos el robot conga, que barre y friega por mi mientras estoy redactando algún post, organizando el calendario de las rrss o simplemente dandole el pecho a mi peque.

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Esta semana está siendo muy ajetreada y apenas tengo tiempo ⏰ para pasarme por aquí.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Tanto que, estos dos 🐴 🦄 se han tenido que poner manos a la obra a ayudarnos a Ambrosio y a mi con las tareas de la casa 🏡 .⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Y de esto te quiero hablar hoy, de la importancia que tiene #delegar y aceptar la #ayuda de los demás.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Yo era muy reticente a que un #robot hiciese las #tareasdelhogar por mi, pero la verdad, con el #bebé 👶🏻 me viene fenomenal que se aspire y friegue la casa 🧹🧺.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Seamos sinceras, no es lo mismo. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Aun así, cuando tienes que #priorizar tu tiempo para poder conciliar al 100% tu vida personal 👨‍👩‍👧 con la profesional👩🏼‍💻, delegar en Ambrosio la #limpieza de los suelos es una #descarga increíble.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Y ya no solo en las #tareasdomesticas.⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Aprender a delegar es una de las acciones más complicadas que hay cuando emprendes, pero a la vez, hacerlo te ayudará a #centrarte en lo que realmente importa: tu #negocio. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Y tú, ¿delegas alguna tarea? ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ #pildorapositiva #positivismo #eldenikapositivismo #positividad #apoyoemocional #emprendesegura #nocaminessola #emprendeconpositividad #unamiradapositiva #emprenderonline #emprender #mamaemprendedora #mujeremprendedora #mujerempoderada #viviendoenpositivo

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Armate de paciencia

Al principio la necesitarás. Habrá días que quizás no puedas echar las horas que deseas.

De hecho, antes de ser madre tardaba en escribir y montar un post en el blog una hora y media aproximadamente, dos a lo sumo. En redactar hasta este punto me he tirado una mañana entera ya que cada 30-40 minutos tengo que parar porque se despierta la peque y hay que alimentarla o cambiarla, o bien, se cansa de estar en la hamaca y quiere simplemente estar con su mamá.

Organízate

Y no vale que digas que si, pero que luego no lo hagas.

Yo tengo varios cuadernos, un bullet journal, un planificador semanal y utilizo trello y excel para organizar mi día a día. Y aun así, hay cosas que se nos escapan. Este año he pasado de las agendas porque aunque son monísimas y me encantan, no las saco el provecho que debería.

Deja espacio a los imprevistos

Y no te culpes por ello, sobre todo cuando tienes a tu cargo niños muy pequeños.

Mi peque está con los dientes ahora y, entre que no es de dormir de día y, está que no se soporta a ella misma, hay mañanas que no me cunden nada (en comparación con lo que hacía en la oficina antes de ser mami), pero lo tengo claro, lo primero es ella.

Cuidate

Por último pero no menos importante, debes cuidarte. Si en el pasado has leído algún artículo de esta web relativo a los lunes positivos, sabrás que este es uno de los consejos que más he dado a lo largo del tiempo.

Y es que es imprescindible darnos una sesión de autocuidados y así poder conciliar, estar mejor con nosotras mismas y, poder atender a esas criaturitas que nos llaman mami o lo harán muy pronto.

En conclusión

Tras los datos analizados, los tips que te he dado y las preguntas contestadas, he llegado a la siguiente determinación:

Es posible conciliar al 100%, pero sólo cuanto tu misma tienes las riendas de tu trabajo y puedes hacerlo online. Si seguimos trabajando sin eliminar el presentismo, no podremos tener esa ansiada conciliación.

Nika Herrera

Y tú, ¿qué opinas de este tema? ¿Crees que es posible la conciliación al 100%? ¿Has teletrabajado alguna vez? ¿Cómo ha sido la experiencia? Cuéntanoslo y ¡Hagamos debate!

La impostora de las mil sonrisas

Durante mucho tiempo pensé que era un fraude. Sentí que era una impostora. Que no era realmente quien decía ser. Y en parte tenía razón.

Es cierto que, a veces, nos sentimos así. Sentimos que, de todo lo que le mostramos al mundo, nada es real. Que somos como actrices en una obra global y que, cuando llegas a tu hogar, te quitas la máscara.

Cuando la depresión y la ansiedad se apoderan de tu mente, de tu cuerpo, hacen que sientes que vives una vida y en un cuerpo que no reconoces como tuyo.

Incluso, cuando has tenido depresión o ansiedad durante varios episodios de tu vida, es posible que pienses que no crees que todo lo bueno que te ha pasado entre esos diferentes brotes haya sucedido de verdad.

Hasta que llega el día en el que dices «se acabó» y por fin lo haces.

Dices adiós.

Y a pesar de todo, te sientes triste y lloras.

Porque tienes sentimientos y no eres ese monstruo sin sentimientos que todo el mundo pensaba que eras.

Piensas que quién te has creído por hacerlo, que te has autoengañado para salir del único sitio donde estabas.

Y no sabes qué vas a hacer ahora.

Porque te has creído el cuento de que no sabes hacer otra cosa y que ni siquiera eso lo hacías bien.

Pero lo tienes claro.

No vas a volver.

Te ha costado casi media vida salir de ese lugar.

Y por tu salud mental no volverás.

Aunque lo eches de menos.

A pesar de que ahora no sepas que vas a hacer con tu vida.

Pero tienes claro algo.

Ahora, comienza tu nueva vida.

Por primera vez en mi vida no tengo ni idea de lo que tengo que hacer

Siento defraudarte.

Esto no es el inicio de una novela ni un relato de los que acostumbraba escribir.

No, no lo es.

Es algo real.

Tan real que así es cómo me he sentido en el último mes y medio.

Y esta es mi forma de canalizarlo y de mostrarte cómo a veces, te sientes tan apegada a algo, ya sea un lugar, un trabajo, una persona, que tu mente no te deja ir más allá.

En estas semanas he entendido que necesitaba hacer el duelo a esos 16 años.

Tenía que hacerlo, cerrar esa etapa. Despedirme de ello.

Y sí, ahora tengo miedo porque no se que me va a deparar el futuro y ya no cuento con el respaldo que tenía. Tampoco cuento con mi equipo.

Ahora, estoy yo sola.

¿Por qué piensas que eres una impostora?

Cuando profesionalmente te has dedicado a hacer lo mismo día tras día durante tantos años, en el momento que piensas cambiar totalmente tu carrera profesional te hace dudar de ti misma y piensas que eres una impostora.

Dudas…

Dudas de tu profesionalidad, aunque hayas demostrado con creces lo que vales.

De que puedas reciclarte, aunque hayas hecho varios cursos, y estés al día de las novedades.

E incluso dudas de hacerte un hueco, a pesar de tener una buena red de contactos tanto en el mundo de los negocios offline como online y saber que siempre hay hueco por aquí para gente con talento y profesionalidad.

Pues te quiero contar que de momento estoy librándome de ese sentimiento y me está costando mucho.

No es fácil librarse del sentimiento que te hace pensar que eres una impostora y no vales para nada.

Pero hay algo que tengo claro, y, quiero gritarle al mundo entero, por si acaso queda alguna duda:

La impostora de las mil sonrisas

No soy una impostora, nunca he pretendido ser lo que no soy, ni hacer aquello que no sé.

Nika Herrera.

Y todo lo que he hecho y conseguido, tanto en el mundo offline como en el online, ha sido a base de trabajar duro, dejarme la piel y estudiar aquello que no sabía para poder dar lo mejor de mi

Pero, ¿qué vas a hacer?

Es la pregunta que más me han hecho en las últimas semanas.

Y es normal que me lo pregunten, porque hay algunas personas que aun no se lo creen.

¿Qué ha pasado?

Bien, te cuento, agárrate que esto seguro no te lo esperas y menos, de mi.

He dejado mi negocio offline, al que llevaba dedicándome desde hacía 4 años, en el sector en el que he trabajado durante 16 años en la empresa familiar, para quedarme en casa con mi bebé y sacar adelante aquello que quiero hacer, que es conciliar al 100% y dedicarme a mi negocio online.

De momento, he salido de mi zona de confort y he vivido el duelo de haberla dejado atrás.

No me arrepiento de haberlo hecho, era lo que tenía que hacer.

¿Y ahora qué?

Ahora, toca renovarse.

Darle una vuelta entera a esta web.

Seguir enfocada en aquello que quiero transmitirte, con lo que quiero ayudarte.

Crear todo lo que tengo en mente, ya que va a mil por hora, tengo muchas cosas en la cabeza para ayudarte y considero que te mereces lo mejor.

Acercarte el emprendimiento de la mano de la positividad, para que tengas apoyo emocional, no camines sola y logres emprender segura y conciliar de forma real, al 100% sin miedos ni ataduras.

Porque ya sabes que todo lo que te cuento es porque o lo he estudiado o lo he vivido.

Ahora, estoy en ello.

Emprendiendo y conciliando.

Conciliando y emprendiendo.

Aprendiendo de mi mejor maestra.

Y te aseguro que voy a hacer lo que me de la gana.

Porque la maternidad está siendo la mayor aventura de mi vida.

¿Me acompañas en esta nueva etapa?